Falleció Alfonsín, un impulsor de la alianza estratégica en nuestra región

 

Presentación Casal

Presentación Perotti

Resolución Conjunta

El 31 de marzo, a pocos días después de la conmemoración de un nuevo aniversario del Mercosur, falleció el presidente que, en un momento clave de la historia contemporánea, promovió un cambio sustantivo en la orientación de la política exterior de nuestro país. Las bases del actual esquema de integración se relacionan directamente con aquel proceso.

En efecto, a mediados de los 80 los países de la región afrontaban el doble desafío de sostener las democracias recientemente recuperadas, y atender las oportunidades y amenazas de un nuevo modelo económico internacional, basado en la apertura de los mercados de capitales y bienes transables.

Así, en mayo de 1985, con la firma del Acta de Colonia, Uruguay y Argentina dieron el primer paso para avanzar hacia su integración económica. Ahora bien, con Uruguay, los lazos siempre habían estado enmarcados por la “hermandad rioplatense”, por lo que la integración resultaba oportuna y previsible.

En cambio, por cinco siglos Brasil y Argentina habían vivido bajo las señales de la desconfianza, la competencia y el desconocimiento. Incluso, eran actores en las hipótesis de conflicto del otro; sin dejar de mencionar la larga disputa por el aprovechamiento hidroeléctrico del Paraná. No obstante, los presidentes Sarney y Alfonsín impusieron un nuevo paradigma en su relación bilateral, basado en un espíritu de cooperación y confianza. Fue formalizado el 30 de noviembre de 1985, con firma de la Declaración de Iguazú, con la inauguración del puente Tancredo Neves, obra simbólica por sí misma. El documento incluía, además de posiciones en materia de política exterior como el Consenso de Cartagena, el Grupo de Apoyo a Contadora, la creación de una Zona de Paz y Cooperación en el Atlántico Sur, y la posición argentina sobre las islas Malvinas, el compromiso de acelerar el proceso de integración de ambos países.

La política de integración económica con Brasil se inició formalmente el 29 de julio de 1986, con la firma del Acta para la Integración Argentino-Brasileña, en la que se aprueba Programa de Integración y Cooperación Económica (PICE). Desde el punto de vista político y estratégico, se trató de un paso fundamental e innovador ya que, a diferencia de experiencias anteriores acotadas al comercio intrazona, incluía acuerdos en materia de complementación industrial, financiera y tecnológica, en el marco de lo que se denominó una “asociación preferente”. El objetivo implícito más ambicioso: que los dos países de mayor desarrollo relativo de la región, aportaran la masa crítica política y económica necesaria para avanzar hacia un esquema de integración multilateral.

Resulta muy interesante revisar los objetivos y metodología propuesta por Argentina para instrumentar este objetivo. Acuerdos de complementación e integración dentro de ramas productivas, que permitieran definir tanto las metas e instrumentos precisos para cada uno, como también medidas necesarias en caso de desvíos. Esta metodología aseguraba tener en cuenta las diferencias en grados de desarrollo industrial y las asimetrías de los instrumentos e incentivos nacionales. (Lavagna, 1987) Los principios de gradualidad, flexibilidad y equilibrio guiaron este proceso, y justamente son los que rigen el Tratado de Asunción. El núcleo central estaba en el Protocolo 1, sobre bienes de capital. Diversas razones lo justificaban: ante todo definía el carácter político del proyecto integrador, concentrarse en la industria de industrias; era además una rama en la que el gran dinamismo y el cambio tecnológico son claves; el predominio de empresas nacionales medias y pequeñas, hablaba de pensar en una integración beneficiosa para las empresas locales y no orientada a los grupos multinacionales.

Los demás protocolos se referían a siderurgia, transportes, comunicaciones, política nuclear y de defensa, establecimiento de una unión aduanera; conformación de empresas binacionales; la creación de un Centro Argentino-Brasileño de Biotecnología y otro de Estudios Económicos; compromiso de Brasil de compra de trigo argentino; fabricación en Argentina de partes de aviones brasileños.

Estos Protocolos dan cuenta de la decisión de aquel entonces de avanzar en un proceso de integración profundo, equilibrado e inclusivo para nuestros países.
 
No es objetivo de estas notas analizar el camino recorrido hasta hoy. No obstante, no puede dejar de señalarse que, más allá de los cambios de gobierno, de las crisis políticas, económicas e institucionales de sus Estados Partes y Asociados, el Mercosur ha alcanzado la dimensión de política de Estado, consolidando además un perfil de ambiente de paz y democracia en la región. Más allá de algunos pronósticos pesimistas, su potencial sigue intacto.

Hoy, a pocos días de su fallecimiento, resulta oportuno y necesario recordar estos datos de la historia reciente. El presidente Alfonsín advirtió tempranamente que para jugar un rol en un escenario globalizado, los países, tanto desarrollados como emergentes, habían recurrido a diferentes formas de integración regional y ése era el paso que debía dar Argentina a través de una asociación estratégica con los países de la región.

Y fue justamente el otro presidente de entonces, José Sarney, quien en una carta de reconocimiento al gobernante y de despedida al amigo dijo “…invertir el proceso histórico de hostilidad entre Brasil y Argentina, transformándolo en un proceso de integración, no habría sido posible sin Alfonsín. El tenía la visión continental, la firmeza de convicción y la grandeza necesarias para dar los pasos decisivos.”

Por lo demás, la presencia en las exequias del ex Presidente Alfonsín de varios Presidentes y ex Presidentes de los países de la región, juntamente con los varios Estados – también de la región – que han declarado luto oficial por su deceso, demuestra el innegable legado de integración y unidad latinoamericana que del Dr. Alfonsín ha dejado entre nuestros países hermanos.

Por todo ello, nuestro reconocimiento a su legado para la integración de nuestros pueblos.

Otras noticias…